El Observatorio Ciudadano en Nicaragua, reporta en un monitoreo del 2 al 8 de julio, un acumulado de 7,893 casos sospechosos de COVID-19, verificados en todos los departamentos y regiones autónomas.
En esta semana se registran 448 nuevos casos que representa un 6% de incremento en relación a la semana anterior, un acumulado que refleja la normalización de la pandemia, por la falta de medidas atendidas adecuadamente.
Hasta el 8 de julio de las 2,225 muertes, de las cuales 133 se categorizan como muertes por neumonía y 2,092 como muertes sospechosas por COVID-19. De estas muertes, 251 tuvieron lugar en la casa de habitación de las personas y un 18 durante el traslado a una unidad de salud, según el reporte del Observatorio Ciudadano.
Managua como el departamento de mayores casos sospechosos de COVID-19 con un total de 3,287, Matagalpa 849, Masaya 588, León 518, Estelí 427, Chinandega 281, Madriz 242, Jinotega 236, Granada 207, Carazo 205 y RACCS 192 son los departamentos y/o regiones que reportan mayor número de casos sospechosos.
En cambio, el 7 de julio el MINSA reporta 2,846 casos confirmados, 762 activos, 1,993 recuperados y 91 fallecidos. Para el Observatorio, esta letalidad, “muestra la urgencia de que el gobierno tome medidas para evitar los contagios y proporcione información más detallada que permita orientar la toma de decisiones para enfrentar la situación”.
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El medico Alejandro Lagos por su parte, alertó de una inminente oleada de casos de COVID-19 en Nicaragua para julio y agosto, lo que para él explica las acciones que toma el gobierno como la compra de camas y ventiladores y la realización virtual del repliegue y la celebración del 41 aniversario de la revolución del19 de julio.
719 trabajadores/as de salud con sintomatología asociada o presuntiva de COVID-19.
Frente a la falta de atencion a especialista de la salud, quienes estan en primera linea, lideando con esta nueva pandemia, en Nicaragua el Observatorio reporta, 94 muertes sospechosas de COVID-19 de trabajadores de la salud. 40 médicos, 22 personal de enfermería,14 personal administrativo, 6 personal de laboratorio, 3 visitadores médicos, 2 odontólogos y 7 categorizados como “otros” (personal de apoyo, personal de enfermedades de transmisión por vectores.
La exposición de personas en actividades o aglomeraciones ha sido el tipo de irregularidad más reportada en las últimas 6 semanas. De las 81 irregularidades reportadas esta semana, 27 se refieren a exposición de personas en actividades o aglomeraciones.
Ademas el Observatorio, recibió denuncias de 7 departamentos y de la RACCS sobre irregularidades en la atención en 7 unidades de salud. La mayor cantidad de reportes provienen de la RACCS. Algunas de las denuncias son las siguientes:
● Diagnóstico de neumonía a pacientes que presentan síntomas de COVID-19.
● Desabastecimiento de medicamentos en centros de salud.
● Falta de medidas que prevengan el abandono de hospitales por parte de pacientes.
● Falta de información brindada sobre el estado de pacientes a sus familiares.
● Falta de seguimiento por parte del MINSA a pacientes que se encuentran en sus casas en recuperación y a contactos cercanos o familiares de pacientes que tienen o tuvieron síntomas de COVID-19
● Incomunicación total entre pacientes hospitalizados y sus familiares.
● Manipulación de expedientes y radiografías para esconder presencia de pacientes con COVID-19.
Las comunidades indígenas continúan siendo uno de los sectores más vulnerables del país ante la pandemia. En la comunidad indígena Karawala situaciones previas como la desnutrición y el bajo alcance de los servicios de salud aumenta su vulnerabilidad y afectaciones de la pandemia. Además, se denunció que la policía ha impedido el traslado de donaciones a la comunidad, informa el Observatorio Ciudadano COVID-19 en Nicaragua.